Comprometidos a garantizar un entorno de trabajo saludable como principio operativo

En ENSO, trabajar con seguridad no es una meta: es una condición innegociable desde el primer minuto. Nuestro modelo operativo, tanto en construcción como en operación y mantenimiento de plantas de biomasa, implica actividades de alto riesgo: trabajos en altura, zonas ATEX, calderas en presión, sistemas eléctricos, entre otras. Por eso, aplicamos una cultura preventiva firme, compartida y exigente, cuyo pilar es el Objetivo Cero Accidentes.
Este compromiso no es simbólico: es estratégico. Y lo abordamos mediante un modelo de mejora continua, participación activa, control técnico y liderazgo responsable.
Buscamos preservar la salud física, mental y emocional de todas las personas que trabajan en nuestras plantas. Promovemos entornos laborales saludables mediante medidas de conciliación, vigilancia de la salud, control de exposiciones (ruido, polvo, agentes químicos), y programas de sensibilización.
En ENSO, la seguridad no es negociable. Gestionamos entornos de alto riesgo —trabajos en altura, espacios confinados, sistemas en presión, zonas ATEX— con una cultura preventiva que se extiende desde la dirección hasta el operario. Cada instalación cuenta con procedimientos específicos, estándares operativos críticos y sistemas de control de orden y limpieza (5S).
Aplicamos una metodología rigurosa de identificación, evaluación y priorización de riesgos. Cada planta cuenta con una matriz de riesgos dinámica, que integra información de auditorías, desviaciones operativas, nuevas normativas o situaciones detectadas por observación directa. Esta matriz guía la planificación de medidas preventivas y permite mantener un control técnico y documental constante
Fomentamos una cultura compartida de seguridad, donde todos los niveles jerárquicos participan activamente. Herramientas como las Observaciones Puntuales de Seguridad (OPS), desarrollos internos y buzones de reporte anónimo en planta permiten identificar situaciones de riesgo y actuar de forma temprana. Las reuniones de seguridad y la participación activa de jefes de planta, supervisores y operarios convierten la prevención en un ejercicio colectivo y cotidiano.
La prevención solo es eficaz si evoluciona. Por ello, auditamos de forma periódica todos los procesos críticos, revisamos los planes de acción y medimos indicadores como la tasa de frecuencia de accidentes, número de observaciones realizadas, cumplimiento de estándares, y participación en formaciones. A través de newsletters, alertas de seguridad, y jornadas corporativas anuales, compartimos buenas prácticas y aprendemos de cada experiencia para elevar continuamente nuestros estándares.
Con el objetivo de prevenir cualquier accidente industrial grave en nuestras instalaciones, en ENSO aplicamos una política de gestión de riesgos integral que se activa desde la fase de diseño y se mantiene durante toda la vida útil de la planta.
Los estándares técnicos que utilizamos en el diseño y construcción de nuestras instalaciones no solo cumplen con los requisitos normativos vigentes, sino que también incorporan mejores prácticas del sector energético e industrial. Durante la operación, trabajamos con normas internas específicas orientadas a prevenir riesgos críticos identificados tanto mediante evaluaciones sistemáticas como a partir de experiencias internas y aprendizajes compartidos dentro del sector.
Para hacer frente de manera eficaz a las consecuencias de cualquier evento de alto impacto, disponemos de un sistema corporativo de gestión de crisis, que incluye un servicio de guardia 24/7, protocolos de activación para cada planta, y una plataforma de respuesta específica a emergencias. Las normas de ENSO exigen que todas las plantas cuenten con planes de contingencia activos y actualizados, sometidos regularmente a simulacros para garantizar la preparación ante incidentes como fugas, incendios, explosiones o accidentes durante el transporte de biomasa.
Esta aproximación sistemática y anticipativa es clave para preservar la seguridad de las personas, la integridad de los activos y la continuidad de las operaciones.
Diseñamos e implementamos planes de formación específicos para cada perfil profesional dentro de la planta. La capacitación incluye contenidos técnicos, protocolos operativos, normativas vigentes y buenas prácticas preventivas, todo ello reforzado por herramientas digitales como códigos QR para divulgación de procedimientos en campo. Esta área también contempla el desarrollo y revisión periódica de políticas corporativas de seguridad, alineadas con estándares como ISO 45001 y exigencias normativas locales.
Estandarizamos y documentamos procedimientos detallados para actividades críticas como trabajos en altura, espacios confinados, consignación LOTO, manipulación de equipos a presión o intervención en sistemas eléctricos. Cada procedimiento define condiciones operativas, controles técnicos, EPIs requeridos y secuencia segura de trabajo, y forma parte de los sistemas de control y auditoría preventiva de ENSO.
Ejecutamos una vigilancia sistemática de las condiciones de trabajo y de la correcta aplicación de los procedimientos de seguridad en planta. Esta supervisión incluye la realización de observaciones puntuales de seguridad (OPS) por parte de todos los niveles jerárquicos, con registro digital mediante herramientas internas.
El control operativo abarca también la validación de permisos de trabajo, el cumplimiento de consignaciones eléctricas y mecánicas (LOTO), y la verificación en campo del uso de EPIs, señalización, accesos y condiciones de seguridad. Todas las desviaciones detectadas se documentan, se priorizan y se asignan con planes de acción definidos.
Desarrollamos matrices dinámicas de riesgos por planta y proceso, basadas en evaluaciones sistemáticas, observaciones en campo, auditorías internas y alertas de seguridad. Esta herramienta permite identificar y priorizar riesgos operativos, y articular una planificación preventiva adaptada a la realidad de cada centro de trabajo.
La matriz se actualiza periódicamente por los técnicos de PRL asignados y es revisada en coordinación con los responsables de planta. De ella se derivan planes de acción específicos, seguimiento de medidas correctivas y objetivos medibles de mejora continua.
Centralizamos toda la documentación técnica, normativa y operativa relacionada con seguridad y salud en un sistema de gestión documental robusto y actualizado.
Este sistema incluye:
Contamos con un sistema corporativo de gestión de crisis multiescenario, diseñado para responder de forma eficaz y coordinada ante incidentes graves como incendios, explosiones, fugas o accidentes de transporte. Cada planta dispone de un Plan de Emergencia adaptado a sus riesgos específicos, validado mediante simulacros periódicos.
Disponemos de protocolos de actuación, asignación de roles, planes de comunicación y coordinación con servicios externos.
En ENSO, apostamos por el bienestar físico y emocional de nuestras personas. El talento es el activo más valios que puede tener una organización por tanto, integramos esta preocupación por ellos dentro de nuestra cultura corporativa.