El Grupo ENSO se ha convertido en la segunda empresa en Europa en certificar la sostenibilidad de su gestión de biomasa conforme al esquema voluntario SURE, alineado con la Directiva Europea de Energías Renovables (RED II).
Con fecha 1 de septiembre, las empresas del grupo Bioeléctrica de Garray y Gestión de Biomasas recibieron su acreditación SURE tras superar con éxito la correspondiente auditoría. Este logro sitúa a ENSO entre las compañías pioneras en Europa en obtener esta certificación, incluso antes de la trasposición de la Directiva RED II en España.
Este reconocimiento reafirma el compromiso firme de ENSO con la sostenibilidad, la trazabilidad de los recursos y la gestión responsable de la biomasa. Desde hace años, la compañía aplica protocolos internos y normas de trabajo que garantizan un control exhaustivo de toda la cadena de valor, lo que ha permitido completar el proceso de certificación en un tiempo récord, sin necesidad de modificar los procedimientos operativos existentes.
La certificación SURE garantiza que la biomasa utilizada cumple con los requisitos de sostenibilidad y reducción de emisiones establecidos por la normativa europea, validando tanto su origen renovable como el cumplimiento ambiental y social a lo largo de su ciclo de vida.
Por otro lado, ENSO destaca que la biomasa de origen español ya cuenta con un marco regulatorio sólido y exigente, que asegura su sostenibilidad y el aprovechamiento responsable de los recursos forestales. No obstante, la Directiva RED II, de aplicación en toda Europa y para diferentes tipos de biomasa, requiere documentación adicional, entre la que se incluye una Evaluación de Riesgos Regional emitida por las autoridades competentes.
Este proceso, que avanza con la colaboración de las Comunidades Autónomas, permitirá que la biomasa certificada mediante autodeclaración de origen y evaluación de riesgos cumpla plenamente con la normativa europea, fortaleciendo la transparencia y la confianza en toda la cadena de suministro.
Con esta certificación, ENSO consolida su liderazgo en el sector de la bioenergía sostenible, demostrando que la tecnología, la trazabilidad y el compromiso ambiental son los pilares sobre los que se construye un modelo energético más limpio, circular y medible.