Captura de carbono

Sistemas tecnológicos que logran la captura de CO₂ biogénico para su futuro uso como subproducto de muy alto valor añadido

tecnología de captura

Damos un paso más añadiendo captura de carbono para convertir sistemas neutros en emisiones en negativos

En un contexto de creciente exigencia climática y transformación del modelo energético, la captura y utilización de CO₂ (CCU) se consolida como una solución estratégica para reducir las emisiones de sectores industriales intensivos en carbono. Especialmente cuando se trata de CO₂ biogénico, capturado tras la combustión de biomasa renovable, hablamos de una tecnología capaz de generar un impacto climático neto negativo.

En ENSO llevamos años integrando soluciones avanzadas de captura, purificación y valorización de carbono dentro de nuestros proyectos energéticos. Nuestra planta de Garray (Soria) fue la primera instalación de biomasa en España en incorporar tecnologías de captura de CO₂ biogénico en condiciones reales de operación, marcando un precedente en el uso industrial de esta tecnología.

Gracias a nuestra experiencia y capacidad de ingeniería, estamos preparados para acompañar a la industria en su camino hacia la neutralidad climática, ofreciendo soluciones que capturan el CO₂ en origen, lo purifican y lo destinan a usos industriales. Cada uno de nuestros proyectos nace desde una visión sistémica: integrar energía renovable, economía circular y compromiso territorial para crear valor real y duradero. Apostamos por soluciones que regeneren ecosistemas, fortalezcan comunidades y contribuyan al bienestar colectivo.

integración de los sistemas

Añadiendo innovación en sistemas de cogeneración

En ENSO hemos desarrollado una propuesta pionera para la captura y utilización del CO₂ biogénico procedente de instalaciones de bioenergía. Nuestro modelo integra la tecnología de captura directamente en sistemas de cogeneración de alta eficiencia, aprovechando el calor residual del proceso para optimizar el rendimiento energético del sistema global y minimizar el impacto ambiental.

La captura de CO₂ se realiza mediante tecnologías maduras y escalables —como la absorción con aminas o carbonatos— que permiten tasas de captura superiores al 95%, con bajo consumo energético y total adaptabilidad a la operación de calderas de biomasa.

Este tipo de soluciones encuentra su máximo rendimiento en instalaciones de biomasa, donde el CO₂ emitido durante la combustión proviene de fuentes renovables y previamente captadas de la atmósfera. Al capturar este CO₂ biogénico, el sistema no solo evita nuevas emisiones, sino que puede llegar a convertirse en un sumidero neto de carbono. Esta capacidad de transformar un proceso energético en climáticamente neutro o incluso negativo posiciona a la bioenergía con captura de carbono como una herramienta clave en los nuevos modelos de descarbonización profunda.

En ENSO trabajamos con un conjunto de tecnologías de captura de carbono que ya han alcanzado gran madurez

Tencología

En ENSO no promovemos una única tecnología, sino que adaptamos la solución óptima a cada caso, en función de las características de la planta, los objetivos de sostenibilidad y los usos previstos para el CO₂ capturado

Síntesis de combustibles
sostenibles sintéticos
(e-fuels)

El CO₂ biogénico es una molécula esencial junto con la molécula de hidrógeno verde (obtenido por electrólisis con electricidad renovable) en la producción de combustibles sintéticos como e-metanol, metano sintético o SAF (Sustainable Aviation Fuel). Estos combustibles serán esenciales para la descarbonización del transporte marítimo, la aviación y la industria.

Producción de materiales y químicos

El CO2 biogénico capturado puede actuar como insumo clave en procesos de química sostenible, transformándose en productos químicos de alto valor mediante rutas catalíticas o biotecnológicas. Entre los compuestos más relevantes se encuentra el metanol, utilizado como materia prima en la fabricación de combustibles, disolventes, plásticos y resinas; y también como vector energético en aplicaciones móviles y estacionarias.

Otros compuestos obtenidos a partir del CO2 incluyen carbonatos, como el carbonato de dimetilo (DMC), y polímeros a base de CO2, como poliuretanos o policarbonatos, que están emergiendo como soluciones sostenibles en el sector de los materiales.

Usos tradicionales e industria alimentaria

Aunque representan un menor volumen en términos absolutos, los usos tradicionales del CO₂ siguen teniendo una gran relevancia operativa y comercial, sobre todo en sectores como el alimentario y farmacéutico, donde se requiere un alto grado de pureza y trazabilidad.

El CO₂ se utiliza de forma intensiva en la carbonatación de bebidas (refrescos, aguas con gas), y en sistemas de atmósfera modificada para prolongar la vida útil de productos frescos, como frutas, verduras, quesos o panadería, al controlar el desarrollo microbiano y ralentizar la maduración. También es esencial en cámaras frigoríficas y logística de frío, donde funciona como refrigerante natural en sistemas de compresión transcrítica o subcrítica, con menor impacto climático que los HFC tradicionales.

Aplicaciones del co2 biogénico